Presentación
Tras el éxito cosechado por su modelo cabrio MX-5, Mazda ha lanzado una versión especial inspirada en los clásicos roadster de la década de los años 60 sin variar en demasía la línea que tanto cautivó a los poseedores de su anterior modelo, añade un interior más refinado y aplica los últimos niveles de seguridad a éste particular juguete de la carretera, que despierta pasiones allá por donde pasa.
Valoración
Este compacto roadster biplaza llama la atención por su escasa altura de tan sólo 1,20 metros, lo que da una primera sensación cuando te sientas en él, de ir circulando sentado en el asfalto.
Sus líneas desenfadadas y perfiles redondeados hacen de este modelo de Mazda un vehículo futurista. Sus faros elipsoidales integrados en la carrocería remarcan la estructura en cuña de un musculoso capó. Unas líneas que se deslizan hasta llegar a su parte trasera en las que aparecen unos grupos ópticos redondeados, que recuerdan a los antiguos deportivos de diseño italiano.
Su línea deportiva se ve reforzada por los retrovisores de aspecto redondeado cuyos brazos salen de la carrocería y unas preciosas llantas de aleación de grandes radios que remarcan un conjunto uniforme y robusto.
En su parte delantera la tobera frontal del aire sorprende por su diseño elipsoidal, que aparece flanqueada en los laterales por unos intermitentes al estilo norteamericano.

Desgraciadamente, cuando el coche se encapota se rompe la estética del vehículo, aunque su facilidad manual la hace realmente útil, pues en tan sólo 20 segundos se puede llegar a montar, sin tener que moverse del asiento. Además, cuenta con un cristal con luneta térmica y la marca ha preparado una capota rígida de plástico, lo que nos permite que disfrutemos de este descapotable hasta en el invierno.
A la hora de adquirir un vehículo de ensueño como éste, debemos tener en cuenta que se trata de un coche de capricho, destinado a proporcionar placer a sus ocupantes, por un precio que lo hace ser realmente competitivo en el particular mercado de los cabrios. El placer también cuesta dinero y en este Mazda se llama 4.450.000 pesetas. Aunque también hay que tener en cuenta que se trata del modelo más elegante del mercado, ya que el precio del modelo en su versión más sencilla viene a costar 3.150.000 pesetas.
Ficha técnica
La unidad probada por COCHES.NET se trata del modelo de Mazda 1.8 16 válvulas Special Version, que monta un motor de cuatro cilindros y 1.800 centímetros de cubicaje, como indican las siglas que lo representan, con inyección y cuatro válvulas por cilindro que desarrolla un potencial de 140 caballos a 6500 revoluciones por minuto y que genera un par motor de 162 Nm a 4500 rpm.
Sin lugar a dudas este motor se acopla al MX-5 como un guante, a la vez de proporcionar sumo placer en su conducción, al ser muy elástico y subir de vueltas de manera constante, ya que no se nota ningún tirón en su recorrido hasta llegar al corte de inyección, situado un poco más atrás de las 7000 vueltas.
Lo primero que destacamos nada más arrancar es el rugido de su propulsor, que recuerda el sonido de los deportivos de carburador, una sonoridad que se hace cada vez más agresiva cuando le subimos de vueltas y que nos da la sensación de estar conduciendo todo un “sport roadster”.
En autovía y autopista, el vehículo se desplaza con toda soltura debido a la elasticidad que adquieren sus 140 caballos.
Los cortos desarrollos nos permiten que el coche recupere con gran rapidez la velocidad sin la necesidad de someterle a un gran esfuerzo, lo que hace ser la envidia de vehículos de potencia parecida o superior.
El poco peso con el que cuenta el vehículo, de tan sólo 1025 kilos, sumado a una eficaz dirección asistida, mucho menos suave que su versión anterior, nos hace sentir el control del coche bajo nuestras manos. Además, en maniobras como el aparcamiento nos permite una precisión en la movilidad del vehículo, lo que es de agradecer.
El cambio de seis marchas cuenta con una palanca en cuero y pomo en madera de gran calidad, destacando su estilo italiano. Los recorridos cortos y muy precisos de su caja de cambios nos incitan a usarla con cierta frecuencia para desarrollar la potencia del motor en las cinco primeras marchas, siendo la sexta una marcha más larga dedicada a reducir el consumo.
Los desarrollos están bien escalonados y el motor no protesta cuando se le somete a cualquier maniobra de adelantamiento o reducción de la velocidad ante un obstáculo imprevisto en la carretera.
Cuando utilizamos las marchas cortas, las aceleraciones son realmente rápidas consiguiendo pasar de 0 a 100 km/h en tan sólo 8 segundos, mientras la velocidad máxima llega a 205 km/h y se alcanza rápidamente debido a que dispone de unos desarrollos bastante ajustado.
Sin embargo, donde más se disfruta este coche nipón es al circular sobre carreteras muy viradas, donde podemos enlazar las curvas con suma facilidad gracias a la buena estabilidad que proporciona la suspensión independiente y el control antideslizamiento LSD Torsen y a los ruedas que calza de 195/50 R15.
Sin lugar a dudas, el MX-5 es divertido de conducir, sobre todo en carreteras muy viradas, donde muestra una gran estabilidad como cualidad. Si lo llevamos al límite el coche tiende a subvirar pues no hay que olvidar que su tracción es trasera, muy propio de su carácter juguetón, aunque el coche se muestra noble y vuelve a su sitio gracias a la potencia de su motor y a su eficaz sistema de frenos. Unos frenos que muestran perfectamente su agarre gracias a que cuenta con cuatro discos ventilados, que unidos al ABS le hacen contar con una frenada potente.
En la conducción urbana, el MX-5 se desenvuelve con suma facilidad pues goza de un reducido tamaño, lo que facilita en gran medida la miobrabilidad del mismo.
Los consumos de este roadster son bastante ajustados, no llegando a superar los 11,7 litros en ciudad y manteniéndose en unos 7,1 en carretera.
Tras renovar la estética interior y ligeramente exterior al modelo, un motor bastante preciso y potente y un precio muy ajustado, el MX-5 representa una opción a tener en cuenta para los amantes de los roadster de “capricho” con prestaciones deportivas que despierten emociones. No olvidemos que es el vehículo que cuenta con el mayor club de propietarios de todo el mundo.
Seguridad
El MX-5 resulta ser en conjunto un vehículo que goza de una estabilidad sobresaliente, gracias a su firme suspensión, que le hace ir pegado sobre el asfalto.
En el aspecto de la seguridad, la versión probada dispone de doble airbag frontal (conductor y pasajero) y de unos potentes frenos que van suministrados con ABS, que hacen que el conductor tenga la impresión de seguridad en todos los sentidos.
Para mejorar aún más la estabilidad, el vehículo ha sido equipado con el sistema antideslizamiento LS Torsen, que le da un mayor agarre en trazados muy virados y que sin lugar a dudas aumenta el placer de la conducción de este particular roadster biplaza.
El vehículo dispone de un indicador de llave código, que nos avisa de su correcto funcionamiento y que consiste en una activación automática del bloqueo del motor, que evita que puedan arrancar el coche si no lo activamos con la llave específica para ello.
Rivales
MGF 1.8i VVC
El roadster biplaza de MG cuenta con un diseño muy parecido a su competidor japonés, aunque con unas prestaciones ligeramente superiores. A la hora de elegir entre un modelo u otro, todo es cuestión de gustos.
Toyota MR2 1.8 VVT-I
Es un roadster deportivo de corte agresivo, con líneas que remarcan el carácter nipón de la parca. Posse unas prestaciones muy similares a las de su rival japonés. Tan sólo dispone de una mecánica y línea de de equipamiento.
Alfa Romeo Spider 1.8 TS 16v
Su elegante diseño italiano se hace notar por los cuatro costados, que empieza su serie en esta versión inicial de 144cv de potencia, montados sobre el motor 1.8 Twin Spark. Cuenta con un mayor peso y longitud frente a sus rivales, lo que repercute en su consumo, que viene a ser un tanto más elevado.
Equipamiento
En lo referido al equipamiento, este cabrio cuenta con un interior muy cuidado, en el que detalles no faltan, como los asientos de cuero, el volante y el pomo de la palanca de cambios en madera, diseñados por la firma Nardi y el tirador del freno de mano en madera.
El cuadro de mando recuerda a los clásicos italianos de los 60, al contar con un volante de tipo clásico y con algún que otro detalle de vanguardia como el cuentakilómetros digital. Resaltan también los dos grandes relojes de línea tradicional, formados por el velocímetros y el cuentarrevoluciones, y otros tres secundarios que indican el nivel de combustible, el del aceite y el de la temperatura del agua.
La regulación eléctrica de los faros es de serie, que junto a los testigos luminosos del airbag, abs, frenos y puertas le hacen disponer de un completo sistema de información al conductor.
La guantera no es de gran tamaño debido a que el airbag del acompañante limita el espacio existente. No obstante, la documentación cabe sin problemas de espacio.
Dentro del vehículo existe también un espacio para el reposabrazos entre los asientos delanteros, que dispone de dos huecos diferentes par dejar objetos que no sean de gran tamaño, como la carátula de la radio o unas gafas. El otro hueco dispone de las palancas de apertura del maletero y del depósito de la gasolina.
En su exterior, los espejos rerovisores son eléctricos, al igual que la antena de radio.
El resumen, el equipamiento de serie del MX-5 es bastante completo, llevando detalles básicos por su precio como el cierre centralizado, elevalunas eléctrico y aire acondicionado, siendo tan sólo opcional la capota dura.

