Los modelos Mazda siempre se diferencian de la competencia por su fuerte personalidad, combinada con grandes dosis de originalidad y buen hacer.
Solo hace falta ver el fluido diseño exterior de su monovolumen para constatar que nos encontramos ante un vehículo diferente al resto.
Dentro, el espacio se convierte en comodidad gracias a su amplitud -incluso apto para siete pasajeros- y su fácil acceso. Culpables de este último apartado son las puertas traseras correderas, las que se pueden accionar tanto en modo manual como automático.
En esta ocasión tuvimos la oportunidad de probar el motor 1.6 CRTD de 115 CV. Dinámico y solvente, puede afrontar adelantamientos sin problemas, y sin disparar los consumos. Cabe mencionar que, frente a su predecesor, la versión 2.0 de 110 CV, pesa hasta 120 kg menos, ofrece 5 CV más y consigue una considerable reducción del 14,8% en el consumo (5,2 l/100 km) y una mejora del 13,2% en las emisiones de C02 (138 g/km).
Con este motor bajo el capó, el nuevo Mazda 5 ofrece a los clientes un potente turbodiésel, con una cilindrada moderada, ahorrador, asequible y divertido de conducir.
Puntos importantes del Mazda 5
- Las dos puertas traseras correderas ofrecen uno de los ángulos de apertura más amplios de su segmento.
- Con capacidad para hasta siete pasajeros, es una excelente herramienta para transportar a toda la familia.
- Su puesto de conducción elevado facilita la visibilidad de la vía. La calidad de ajustes y acabados está a la altura.
- Si se pliegan las dos filas de asientos, la capacidad de carga aumenta hasta niveles insospechados (1.485 litros).

