La mano de General Motors comienza a notarse tras su compra de la coreana Daewoo, con la llegada a Europa de modelos que saben compaginar la mecánica de la marca de Corea con la sensibilidad de líneas a la europea que GM quiere dar a esta enseña para su desarrollo en el mercado del Viejo Continente.
Tras la puesta en escena en los mercados tradicionales de Daewoo con los modelos Kalos y Evanda, la firma coreana lanza su tercer modelo, una nueva generación del tradicional Nubira que ha adaptado sus líneas estéticas para gustar entre los compradores europeos.
El sedán coreano, diseñado por Pininfarina, manteniendo la identidad de los Daewoo, va más allá, y para ello ha reforzado su línea con unos contornos más fuertes y claramente definidos, con la incorporación de unos pliegues en el capó que convergen hacia el frontal del vehículo y que continúan a través de la parrilla cromada de tres secciones hasta llegar a la parte baja a través de un voladizo delantero.
La parte trasera mantiene el equilibrio gracias a la forma de cuña acentuada en la zona lateral y la línea suave del techo que se va deslizando hasta desembocar en la parte del maletero, con lo que la popa del Nubira se asemeja más a un coupé que a un sedán.
En cuanto a su interior, destaca una terminación de buenas calidades, con los perfiles muy marcados pero compenetrados, sin que ninguno sobresalga, con un toque simple de lujo que demuestra una vez más la búsqueda del gusto europeo frente al tradicional espartanismo oriental.
Los huecos están bien repartidos, y el habitáculo es espacioso, tanto en las plazas anteriores como en las posteriores. Sorprende la amplitud trasera, un aspecto cuidado para que los pasajeros no tengan que pasar las penurias de comodidad que se dan en otros vehículos del mismo segmento.
La posición del cuadro de mandos ha sido también muy cuidada, con un acceso perfecto a todos y cada uno, con la situación de una consola central que incorporan los mandos de habitabilidad del vehículo, donde se sitúan los pulsadores del aire acondicionado y del aparato de radio que incorpora un lector de CDs con un cargado para cinco unidades.
Si los elementos arquitectónicos ofrecen un excelente resultado, incluido el cuidado de la postura del asiento del conductor, muy cómoda, la mecánica, de origen Opel y bien retocada por Daewoo, mantiene un buen compromiso para un vehículo de este segmento.
La puesta en marcha exhibe un motor alegre en baja aunque algo ruidoso en la arrancada, sonido que se va corrigiendo cuando se alcanza la velocidad de crucero, pese a que la palanca de cambios es un poco dura y hay que hacerse a ella para que los cambios se sucedan lo más rápido posible.
Su motor, de 122 caballos cumple y permite una conducción cómoda y segura, pero menos deportiva de lo esperado, ya que hay que hay que mantenerlo por encima de las 4.000 vueltas para sacarle rendimiento, cayendo bastante a partir de las 3.600 revoluciones.
Fiable en las carreteras bien asfaltadas y poco viradas, es apreciable la amortiguación blanda en las curvas cerradas. Si se entra forzado el conductor la trasera tiende al desplazamiento que se puede corregir sin dificultades.
Su seguridad, tacto activa como pasiva, ha sido trabajada según los estándares europeos, y ahí se nota una vez más la mano de General Motors. Cuenta con frenos ABS de cuatro canales, un sistema electrónico de distribución de la fuerza de frenada (EDB) integrado, y un control electrónico de tracción, de serie en este modelo.
La construcción del salpicadero permite una mayor absorción de la energía de impacto, lo mismo que el panel de instrumentos; a las puertas se les ha colocado un refuerzo de espuma sólida de absorción lateral de energía, con airbag delanteros para conductor y acompañante.
Esta nueva generación del Nubira ha ganado en fiabilidad dinámica con respecto a anteriores versiones, comportándose como un buen vehículo de viaje familiar, para el que se dispone de un buen maletero de 440 litros.
Su consumo es de unos siete litros a los cien kilómetros, lo que junto a su buen precio, 16.650 euros, le hacen ser un buen vehículo para aquellos compradores que quieren un buen equilibrio entre prestaciones, equipamiento y acabados, es decir, una compra inteligente.

