Chrysler utilizará por vez primera tecnología Mercedes
La producción del futuro Crossfire correrá a cargo del especialista en montaje de coches de lujo, Karmann
La división nortemaericana del grupo germano-estadounidense de automóviles, DaimlerChrysler, empieza a dar sus frutos con un hecho insólito y es que por primera vez Daimler utilizará tecnología Mercedes para uno de sus vehículos, el futuro Crossfire.
Además, la producción de este nuevo modelo por parte de Chrysler correrá a cargo de la firma Karmann (empresa especializada en el montaje de automóviles de lujo afincada en Osnabrüke-Alemania), la misma compañía que se encarga del montaje del Mercedes CLK coupé, según anunció el pasado fin de semana el presidente de la compañía Jurgen Schrempp.
La decisión de Schrempp conduce a trasladar la producción del Crossfire de los talleres nortemaericanos hasta el viejo continente. Una decisión que podría no gustar a los sindicatos norteamericanos, sobre todo si se tiene en cuenta que el presidente de Chrysler, Dieter Zetsche ya anunció el cierre de tres de sus fábricas y el recorte de 26.000 empleos para salir de la crisis en la que se ven inmersos, y máxime si tuviera que explicar a sus empleados que el codiciado proyecto tendría que salir del país.
A pesar de la decisión del presidente de DaimlerChrysler, los sindicatos norteamericanos mantienen su confianza de que el citado proyecto de aire futurista permanezca en EEUU, sobre todo porque es un coche destinado al mercado estadounidense.
Este prototipo, fruto del diseño de un estudiante de 25 años llamado Erik Stoddart, que combina las proporciones europeas con la personalidad de un USA “muscle car”, saldrá a la venta en el 2003. Un coupé que estará impulsado por un motor V6 sobrealimentado de 2,7 litros.

