Para introducirnos en el concepto de este familiar, el V40 es un vehículo de 4 metros y medio de longitud, espacio para 5 cómodas plazas, favorecido por la ampliación de la distancia entre ejes, y un maletero de generosas dimensiones. La parte mecánica objeto de la prueba imprime un nuevo valor al modelo, el cual solamente disponía en las versiones anteriores de una única motorización de 95 caballos. En la actual, la tecnología Common Rail, y una diferente gestión del motor han hecho posible que las mecánicas diesel sean dos, con mejores prestaciones, menores consumos y emisiones contaminantes, de las cuales hemos probado a fondo la más potente.
Los equipamientos se encuentran en línea con el tipo de vehículo que, sin pretensiones de lujo, da un nivel muy alto, ofreciendo una dotación en seguridad activa y sobre todo pasiva muy por encima de la media.
El Volvo V40 1.9D+ es la opción más potente en cuanto a la evolución de los motores diesel turboalimentados con inyección directa y sistema de raíl común para el paso de combustible. La unidad probada se mostró muy ágil en su respuesta desde bajo régimen, que es donde han llegado las mejoras del motor turbodiesel. La casi tonelada y media que pesa el station wagon necesita de un caballaje que responda en cualquier situación, a lo cual responde perfectamente el motor del Volvo.

