Al margen de campañas publicitarias más o menos acertadas, aparte de que Georgie Dan consiga llegar al polo sur en perfectas condiciones, los todoterrenos Galloper han irrumpido con una aceptable respuesta en el mercado europeo, apoyados en una agresiva política de precios y en una penetración muy dirigida al sector del gran consumo.
Fieles herederos del Mitsubishi Montero, uno de los mejores vehículos fabricados en su segmento, sus prestaciones, aunque justas, son suficientes para aquéllos que buscan un vehículo interesante a un precio razonable.
Coches.net corroboró, mediante esta prueba, las eficaces respuestas del Galloper Super Exceed 2.5 TDI Confort, un modelo bien equipado y capaz, que intenta aprovechar al máximo las virtudes de sus antecesores, sin lujos ni estridencias, con una mecánica resuelta que superó con solvencia las expectativas generadas, principalmente en aquellos terrenos considerados naturales para un vehículo de este tipo.
Valoración
Indudablemente, no estamos ante el mejor todoterreno del mercado, ni tampoco ante un rutero de excelentes prestaciones para largos viajes, aunque sí ante un vehículo que es capaz de adaptarse bastante bien a todo tipo de firmes y que cuenta con la inestimable herencia del fabricante nipón Mitsubishi.
Las similitudes son evidentes desde el primer vistazo. Estamos ante una réplica casi exacta del Mitsubishi Montero, con un diseño que algunos pueden considerar un tanto trasnochado pero que sigue vigente, mejorado por algunos elementos como los estribos laterales o las aletas más anchas.
La estructura, en cualquier caso, permanece inalterable, y el interior goza de un remozado que, a pesar de que es muy similar a los antiguos Montero, goza de materiales resistentes y de un completo equipamiento que, en el caso de la versión LX, se ve ampliado con elementos adicionales como las llantas de aleación, el airbag de conductor y acompañante y los retrovisores exteriores eléctricos y calefactables. De todas formas, son dignas de destacar algunas aportaciones que ya están disponibles en el modelo básico, como las barras de protección lateral en las puertas, el volante regulable en altura o el inmovilizador electrónico, por poner sólo algunos ejemplos.
Aunque la motorización de la que hace gala (2.500 c.c. y 99 CV de potencia máxima) pueda parecer un poco justa, lo cierto es que la elasticidad del motor se hace notar desde el primer instante, ofreciendo respuestas notables en diferentes terrenos. De hecho, los bancos de pruebas arrojan resultados un poco superiores, hasta alcanzar en algunos momentos los 105 caballos.
En resumen, el comportamiento es ágil, tanto en carretera como en caminos, a pesar de que se echen de menos mayores prestaciones en velocidad punta cuando circulamos en autovía. Además, encontramos otras virtudes añadidas, como la insonoridad de motor, casi inusual en un todoterreno, y un consumo bastante ajustado: nueve litros en carretera y 13 en ciudad, algo nada desdeñable si tenemos en cuenta que estamos ante un todoterreno de más de dos toneladas y media de peso.
Por último, es preciso detenerse en el precio, otro de los grandes atractivos del modelo, y que oscila entre los 3.255.000 pesetas de la versión Confort de Chasis corto (la unidad probada) y los 4.070.000 del LX de Chasis largo, asequibles para muchos bolsillos.
Ficha técnica
Existen dos carrocerías diferentes en el Galloper Super Exceed, una versión corta o otra larga, así como dos niveles de acabado principales, Confort y LX. Y todas las versiones han sido comercializadas con la misma motorización: un motor turbo diésel de 2.500 centímetros cúbicos, que desarrolla una potencia máxima de 99 CV y un par motor máximo de 24,5 mkg a 2.000 r.p.m.
Aunque las siglas puedan inducir al error, lo cierto es que estamos hablando de un motor de inyección directa Diesel con intercooler, que en realidad supera con creces el centenar de caballos, con cuatro cilindros en línea y dos válvulas por cilindro.
Es un motor de desarrollos cortos, que encuentra su auténtica dimensión en los terrenos abruptos y fuera del asfalto. Es ahí donde exprime, marcha tras marcha, el centenar de caballos que lleva dentro, mientras que en autovía se siente más incómodo, debido a sus limitaciones de velocidad punta (145 kilométros/hora).
Como ya hemos apuntado antes, el motor destaca por su elasticidad y también por su silenciosidad, aunque quizás tenga en el consumo su gran virtud. A pesar de que, por norma general, los todoterrenos suelen pagar en el bolsillo su escasa penetración aerodinámica, en este caso, la mecánica de Mitsubishi ha salido bastante bien parada.
La fuerza es aprovechada a través de un sistema de tracción a las cuatro ruedas, con un sistema clásico compuesto por una tracción trasera permanente, una delantera conectable y una tracción total en las relaciones cortas, que se puede accionar a través de una segunda palanca de cambio.
La primera está destinada a terrenos secos, favoreciendo los bajos niveles de sonoridad y consumo. La segunda responde con cierta solvencia en terrenos deslizantes de tierra o de nieve. Mientras que la última está indicada para las condiciones más extremas, proporcionando el nivel máximo de respuesta mediante la tracción total con reductora.
En este sentido, desaparece del Galloper la ya elogiada transmisión “Super Select” de Mitsubishi, que posibilitaba circular de forma permanente con la tracción a las cuatro ruedas, incluso en terrenos deslizantes, y bloquear el diferencial trasero en las trialeras.
Para compensarlo y, sobre todo, para garantizar la respuesta en momentos de apuro o de dificultades, el Super Exceed ofrece el bloqueo del diferencial trasero, que puede ser accionado a través de un botón instalado en la consola central, el cual nos podrá sacar de más de un momento de apuro.
Seguridad
El Galloper Super Exceed cumple sin excesos en el apartado de seguridad activa y pasiva. Aunque el esquema de suspensiones que presenta no es lo más innovador del mercado (delantera independiente con doble trapecio y barras de torsión y eje rígido con tres puntos de anclaje y resortes helicoidades para el tren trasero), sí es bastante adecuada para el dinamismo que se exige la conducción en caminos y terrenos silvestres.
Y lo mismo podemos decir de los frenos. Los delanteros son ventilados y los traseros, macizos, cumplidamente eficaces, aunque manifiestamente mejorables si optamos por añadir el ABS, disponible en opción para todos los modelos.
En el afán por reducir los costes de las versión básica, la marca no presenta los airbag de conductor y acompañante de serie en cualquiera de los acabados.
Sin embargo, existen otros elementos de seguridad y protección dignos de mención, como la columna de dirección colapsable o las barras de protección lateral, que hace que uno se sienta un poco más confiado al volante, así como otros detalles significativos, como el sistema anti-atrapamiento de los elevalunas eléctricos o la válvula de seguridad del depósito de combustible, lo que evita el riesgo de vertido de combustible y, por ende, el peligro de incendio tras el vuelco.
Rivales
Mitsubishi Montero Sport 2.5 TDi
Con un diseño más deportivo y elegante, esta nueva entrega del histórico de la marca nipona se antoja superior en casi todos los aspectos a su homólogo coreano, aunque las prestaciones y la mecánica sean muy similares.
Nissan Terrano 2.7 TDI
Otro vehículo popular dentro de los todoterrenos provenientes de Oriente. La experiencia es un grado. Y Nissan la tiene. En este caso, la respuesta es un poco superior en carretera, aunque ello se haga notar en el precio. Cuestión de gustos.
Equipamiento
Si, como hemos visto, el motor puede servir de freno a aquéllos que buscan un vehículo de mayores prestaciones, en el apartado del equipamiento, éstos no se van a ver tan limitados. La virtud del Galloper es que, por alrededor de cuatro millones, uno puede adquirir un todoterreno más que aceptable y, sobre todo, con un equipamiento bastante completo.
Los más exigentes optarán por la versión LX y los menos por la Confort. Además, existen la posibilidad de adquirir otras dos opciones: el Paquete de Seguridad y el Paquete Luxe.
El modelo probado, el Super Exceed Confort, cuenta con algo más que lo básico, con bastante más, diríamos.
Aparte, por supuesto, del aire acondicionado, la dirección asistida y el elevalunas eléctrico con sistema anti-atrapamiento, encontramos otras interesantes propuestas, como el volante regulable en altura, el inmobilizador electrónico, el dispositivo anti-escarcha en el parabrisas y en las ventanas laterales, el spoiler trasero con tercera luz de freno integrada, etcétera. Todos son detalles que indican que el vehículo bastante bien preparado.
Y lo puede estar más si adquirimos el mencionado paquete de seguridad, ya que entonces contaremos con ABS, bloqueo de diferencial trasero y airbags para conductor y acompañante, todo ello por un precio adicional de 280.000 pesetas más.
Incluso, los más exigentes podrán optar por añadir a la larga lista de detalles los englobados en el Paquete Luxe, el cual, por 80.000 pesetas más, incluye inserciones de madera impresa, retrovisores exteriores eléctricos y calefactables, además de termómetro, inclinómetro y altímetro.
En resumen, el Galloper puede competir en materia de confort y comodidad con algunos modelos considerados de gama alta dentro de los todoterreno, aunque a un precio más que razonable.