BMW fija su objetivo de crecimiento en España para el 2002 en un 20 por ciento
La empresa automovilística germana ha situado el objetivo de ventas para este año en 32.500 unidades de la marca motriz y 5.000 Minis
La empresa automovilística BMW-Ibérica ha fijado el objetivo de ventas en España para este año en 32.500 unidades de la marca matriz y 5.000 Minis, lo que supone crecer un 20 por ciento respecto a las cifras del año 2001, según señaló el director general Comercial de esta filial, Ignacio Fernández-Simal.
En el acto de presentación de los resultados de BMW Ibérica correspondientes al ejercicio 2001, las ventas de BMW en el mercado español en el 2001 ascendieron a 30.000 unidades de la matriz y a 1.500 Mini, lo que supone un crecimiento del 15 por ciento en relación con el año 2000. El objetivo de crecimiento en ventas de automóviles de BMW en España para este año contrasta con una previsión de mercado global para la totalidad del ejercicio que se establece en un 3-4 por ciento a la baja, dijo Fernández-Simal.
El volumen de ventas ha llevado a la filial española de la firma automovilística bávara a alcanzar una facturación en el último ejercicio de 880 millones de euros (146.419 millones de pesetas), un 20 por ciento superior a la del ejercicio precedente.
Los beneficios de la filial española de BMW no fueron facilitados, ya que esta magnitud no se da a conocer hasta revelar el resultado neto de la matriz y, con éste, el desglose por filiales. No obstante, fuentes de la compañía precisaron que este beneficio puede ascender aproximadamente a un 5 por ciento de la facturación, lo que supondría una cifra en el entorno de los 44 millones de euros (unos 7.300 millones de pesetas).
Fernández-Simal, tras destacar que España representa a nivel mundial el séptimo mercado para BMW por volumen de ventas, enumeró como claves del éxito en el 2001 la “renovada y ampliada” oferta de producto, con “un asentamiento de los modelos ya existentes y un éxito en la demanda de los nuevos”; una red de distribución fuerte que facturó en conjunto 1.037 millones de euros (172.542 millones de pesetas), un 15 por ciento más que en 2000, y una acreditada imagen de marca.
Crecimiento, también en motocicletas
Juan Luis Fernández de la Llama, director de la división de motocicletas de BMW Ibérica, resaltó el crecimiento por séptimo año consecutivo de esta área de negocio en España en el 2001, con un resultado de 4.000 unidades vendidas, un 3 por ciento más que en el año 2000.
No obstante, si las ventas se limitan exclusivamente a la demanda de particulares, el registro se reduce a 3.500 unidades, pero el crecimiento se eleva hasta el 17 por ciento, “una cifra muy importante frente a la caída del mercado global”, indicó Fernández de la Llama.
Las perspectivas de mercado para este año apuntan a una caída de entre el 6 y el 8 por ciento, aunque el objetivo de la marca es mantener estabilizadas esas 3.500 unidades.
El presidente de BMW-Ibérica, Klaus Berling, criticó abiertamente el proyecto de liberalización de distribución de automóviles que maneja la Comisión Europea y adelantó que provocará “un encarecimiento rápido de los coches”, al tiempo que reconocía que en la marca “no sabemos todavía cómo asegurar la calidad del servicio posventa”.
Berling recordó que España fue uno de los países que BMW tuvo en cartera para montar la fábrica de producción de la Serie 1, pero que al final se optó por la ciudad alemana de Leipzig por razones de flexibilidad productiva, ya que estaba cercana a los talleres de prensas.

